En la charla de Partner Channel con Sebastián Gutiérrez, director de la academia de tenis que lleva su nombre, acepta que “como entrenador soy el gerente de cada empresa que es un tenista”

Y enfatiza: “ellos son una empresa en sí. Algunas empresas que generan recursos y otras no generan tantos recursos y apuntan a que algún día puedan generar ganancias, por decirlo de alguna manera. O sea, que hay muchos niveles de esas empresas”.
En medio de la nota le preguntamos a Gutiérrez si los tenistas saben que son una empresa, si son conscientes de ello y Sebastián apeló a su sinceridad y dijo “creo que no”.

“Yo creo que eso lo van lo van asimilando cuando son más grandes. Creo que la mayoría de chicos que juegan al tenis lo hacen porque tienen un sueño de ser tenistas y, por lo pronto, los jugadores con los que yo trabajo no piensan mucho en lo en lo que generan, en los recursos, en el dinero, sino en cumplir el sueño de poder jugar los grandes torneos”

. La “Experiencia Del Porto”

Gutiérrez fue durante la capitanía de Copa Davis de Daniel Orsanic uno de los integrantes del cuerpo técnico (2015/2018).

Y uno de los trabajos que le tocó hacer a Sebastián fue trabajar con Juan Martín Del Potro, uno de los tres grandes deportistas de este siglo en la Argentina, junto con Leonel Messi y Emanuel Ginóbili.

“Yo soy lo que soy hoy por muchas personas, pero Juan Martín es una de ellas”, reconoce Gutiérrez.

“Para mí trabajar con él en el 2016 cuando Argentina ganó la Copa Davis fue un Máster, fue estar en Harvard. Ver cómo trabajaba Juan Martín fue genial. La excelencia. Estaba atento a todos los detalles, había que estar ordenado, a su altura, había que tener todo planificado, una persona mentalmente brillante”, explicó el entrenador, hijo de un periodista deportivo especializado en tenis, Miguel Angel.
Además señaló que “a mí me ayudó muchísimo para mi trabajo a futuro con Sebastián Baez, a quien entreno, mucho de lo que aprendí a su lado. Me dio un gran aprendizaje y también para enseñarle a Baez. Siempre le voy a estar agradecido, no solamente por ese título, sino por la experiencia de trabajo con ese equipo liderado por Orsanic como a todos los integrantes”.

Yo intenté ser una esponja y aprender. Ver de qué manera trabajaba Del Potro y me sorprendió con una perfección para jugar al tenis y para entrenar. Juan prácticamente no erraba una pelota cuando entrenaba. Tenía un grado de foco y de concentración fenomenal, aparte de la pasión que tenía por lo que hacía. Impresionante”.

Nota realizada por Daniel Corujo