*Entrevista realizada por Daniel Corujo

¿Cómo convencer a el Potro de que juegue la Copa Davis?

La primera reunión que tuve con Juan Martín, él me manifestó que hacía mucho que no representaba el país. “No vale la pena traer los motivos ni quiero hacerlo, quiero ponerme bien físicamente y quiero representar a Argentina en Copa Davis“. Lo único que hice yo, que no es poca cosa, fue prometerle que él jugase o no jugase, ganara o perdiera, jugase bien o jugase mal, yo siempre lo iba a proteger. Esa fue mi promesa hacia él. Nunca tuve que convencer a Juan Martín de representar a Argentina. Él tenía el deseo de hacerlo.

-En una nueva edición de Partner Channel al aire libre, aprovechando el solcito y el buen tiempo, estamos con Daniel Orzanic, el capitán campeón de la Copa Davis en el 2016. Casi que no hace falta presentación, pero acá en Partner Channel acostumbramos a presentar a nuestros invitados.

Dani, ¿cómo te va? Bienvenido. Gracias por la nota.

+Muchas gracias, Dani, un gusto siempre charlar con vos.

-Acá hablamos mucho de liderazgo de equipo, liderazgo de grupo, liderazgo deportivo y la primera pregunta que me sale, obviamente, es, ¿cómo lideraste ese equipo del 2016? Más allá que el proceso empezó antes, el trabajo empezó antes.

+Sí, el liderazgo del equipo del 2016, como bien decís, empieza antes de la primera serie del 2015, ¿no? con encontrarme con los posibles jugadores nominados para el equipo, charlar con sus equipos de trabajo también, que son quienes más cerca de ellos estaban. Fue ir contando un poco la idea de lo que de lo que yo quería hacer y cómo quería hacerlo. El hecho de acompañarlos a a muchos torneos, de ir a verlos a a muchos entrenamientos, me dio la posibilidad de conocerlos más de lo que ya los conocía. Porque yo hasta ese momento, hasta hace un par de años antes, era entrenador de jugadores profesionales como como Thomaz Belucci, como Pablo Cuevas y y claro, me tocaba enfrentar a muchos de los argentinos que ahora los iba a tener, gracias a Dios, de mi lado, del lado de la representación nacional. Todo ese conocimiento que yo ya traía de ellos, no solo como jugadores, sino como personas, creo que fue muy importante para entablar una buena relación, para compartir maneras de pensar, sobre todo para escucharlos también, qué es lo que habían vivido ellos antes y de acuerdo a eso, sumado a lo a lo que era nuestra idea, implementarla de la mejor manera.

-¿Te fue fácil delegar dentro del equipo de trabajo?

+Delegar dentro de un equipo requiere que tengas plena confianza en tus compañeros de equipo, ¿no? En tus en tus dirigidos, y yo tuve la suerte de de conseguirlo. Tuve integrantes del staff de Copa Davis que ya estaban en la Asociación Argentina de Tenis, el caso del médico Javier Maquirriaín, que nos atendió a todos como jugadores, a todos como entrenadores, un recorrido muy muy extenso, una persona de de unos valores intachables, de deportista de alma, entendiendo qué es lo que se vivía en cada una de esas series. El ya estaba en ese staff estable de Copa Davis y yo tuve la suerte también de poder nombrar a Mariano Hood como subcapitán y tener un equipo de trabajo en el cual yo realmente confiaba y sentía que eran de los mejores en su rubro.

Me pasó en en Brasil, en la primera serie, en donde viene Mariano que estaba también con el entrenador asistente Sebastián Gutiérrez y me dijeron, «Dani, deja que el armado de las prácticas del día siguiente las armemos nosotros, así vos te liberás un poco para hacer todas las otras actividades que te requiere la función.» Y me acuerdo que me hizo bárbaro eso, me hizo muy bien, me dio mucho aire. Claramente con plena confianza en lo que ellos iban a armar, que después lo consensuamos, pero creo que delegar es una habilidad. Requiere gente de confianza, pero creo que es imposible hacer un buen trabajo si uno tiene que estar absolutamente en todos los detalles y eso te quita tiempo para tomar decisiones importantes. Creo en delegar, claro que que tenés que confiar en quién.

-Daniel, más allá de tu academia, más allá de ser comentarista de tenis, das charlas. ¿Qué tipo de charlas das?

+Bueno, además de trabajar en ESPN como comentarista, estoy trabajando algunas semanas como entrenador, que me encanta, en la academia de Emilio Sánchez Vicario en Naples, Florida, y hago muchos eventos corporativos: clínicas de tenis, charlas, tengo cierta continuidad con un con un par de empresas en en las cuales trabajamos sobre valores y principios que la propia empresa identifica. Bueno, la experiencia deportiva siempre sirve para la experiencia empresarial, corporativa, porque se sacan muchos ejemplos de cómo se se lidió con tal o cual situación en general de estrés, en general de toma de decisiones críticas para que el rumbo de un equipo o el rumbo de una empresa tome el correcto. Entonces, el compartir esa experiencia deportiva es algo que que las empresas toman, asimilan y ese intercambio entre entre lo empresarial y deportivo a mí también me hace crecer un montón.

-¿Y le aconsejas a los empresarios? Hagan esto más seguido, hagan encuentros de cualquier deporte para para unir al personal.

+Sí, los encuentros con las empresas siempre que tengan una parte deportiva, siempre que se puedan poner los pantalones cortos, que puedan transpirar, que puedan sudar, que puedan compartir una actividad que no tiene nada que ver con con lo cotidiano, los ubica en un mismo nivel. Y de hecho gente de menor rango en una empresa muchas veces practica ese deporte mucho mejor que el CEO y se generan situaciones lindas, porque es como que todos están al mismo nivel hasta de autoridad y se relajan y empiezan a comunicarse de una manera distinta a lo que lo hacen durante el día a día en la empresa. Eso me gusta generarlo con el deporte y y después llevarlo a situaciones más comprometidas que tienen que ver directamente con lo que es importante para ellos, que es el trabajo. Maneras sobre todo de comunicar, maneras de aceptar al que tienen al lado, maneras de dar órdenes, de recibirlas, de animarse a tener la iniciativa en algunas cuestiones que a veces al al dirigido le da cosa, ¿no? plantársele al jefe y decirle: «Para mí hay que hacerlo de esta manera.» Cuando la orden vino totalmente cambiada. Bueno, hay decenas, cientos de de oportunidades, de situaciones que nos permiten actuar bien o mal. Y desde el deporte me gusta incentivarlos a que se comuniquen mejor.

-Dani, vos antes de ser entrenador, antes de ser capitán, fuiste jugador de tenis y fuiste tu propia empresa. Y esa empresa la manejaste vos con la ayuda de quienes sean desde muy chico. ¿Te costó manejar tu propia empresa, tu propia carrera?

+Sí, hace muchos años que parece en otra vida también jugué, también fui jugador profesional. Y a veces me sorprendo de haber llegado a ser jugador profesional porque veo tantos chicos con tanta ilusión, con tanto esfuerzo, tanto mérito, tanta necesidad de recurso de parte de sus padres, de sus equipos de trabajo, que haber podido trascender esa etapa amateur, esa etapa junior y haber podido jugar al tenis de manera profesional, creo que si requirió manejar esa mini empresa de manera tal que los recursos escasos que tuve me pudieran rendir. Yo creo que eso me enseñó un montón a mí, el valorar el dinero, el aprender idiomas porque viajaba solo, el desarraigo justamente de viajar solo y desapegarme mucho de mi familia y de mis seres queridos te hacen después valorar el doble. Si disponés de un poco más de dinero, si puedes estar cerca de ellos, hace que digas, «esto está muy bien, pero lo valoro porque sé que puede no estarlo.» Creo que eso es una gran ventaja con respecto a la gente que creció disponiendo de los recursos necesarios para hacer todo perfecto.

Me das a elegir y me hubiese gustado tener más recursos, pero no sé si hubiese aprendido todo lo que aprendí de la manera que me tocó vivirlo.

-Pero los más son los otros, los que tienen menos plata, los que no tienen apoyo, los que no tienen sponsors.

+¿Qué pasa? Los que no tienen tantos recursos, si logran traspasar esos inconvenientes, si logran meterse en el circuito, creo que son más son los más fuertes de todos. Son quienes valoran, son quienes cuidan mucho ese lugar porque saben lo que les costó. Pero tener recursos y desarrollarse de una manera ideal, desde un equipo de trabajo, desde buen lugar para entrenar, desde el dinero para poder ir a los torneos necesarios y demás, también te abre un montón de puertas y no quiere decir que esa gente no valore, pero es mucho más fácil valorar cuando no tuviste que cuando se te dio todo.

-Este ciclo tuvo tres fenómenos. Uno es Messi, que todavía está en actividad, el otro es Ginobili y el otro es Del Potro. Vos trabajaste con Juan Martín en la Copa Davis y también lo acompañaste como entrenador. ¿Qué te dejó el trabajo con Juan Martín? ¿Qué qué sacaste ahí?

+Nombrás referentes impresionantes de nuestro deporte. Messi, Ginobili, bueno, en el caso de Del Potro, con quien más contacto tuve, con quien más pude convivir y compartir. Me llevo mucho aprendizaje de cada una de sus sesiones de entrenamiento. En el 2016, Juan Martín muy estructurado en su forma de entrenar, en sus ejercicios, no lo sacabas mucho de ahí, pero cada vez que lo hacía, cada vez que entraba a la cancha y le pegaba la pelota, nos quedábamos boquiabiertos. Porque la habilidad para jugar, la precisión, el no fallar un solo tiro en 20 minutos, en media hora, es algo atípico. Y es una de de las virtudes de los cracks, juegan mejor, tienen mayor sensibilidad para pegarle a la pelota que el resto de los mortales. Esa es una gran enseñanza que me llevé. La forma de encarar los entrenamientos, el foco durante el tiempo de entrenamiento. No era un jugador que entrenara demasiadas horas debido a las lesiones, pero lo que estaba en cancha era un foco total. Nada de celular, nada de comentarios que no tuviesen nada que ver con lo que se estaba haciendo. Total atención en el presente, en ese momento. Eso me gustó muchísimo verlo de él y  el orgullo, porque dentro de esa habilidad mayor que tiene con o que tenía con el resto de sus colegas, el orgullo de voy a vender cara la derrota. Si me toca perder, voy a perder, pero no me voy a excusar, no me voy a a esconder detrás de nada. Voy a dejar absolutamente todo lo que tengo y si me ganan, me ganan. Y es algo muy simple lo que te estoy contando, pero ya es sabido que siempre hay un montón de jugadores y hasta jugadores de elite, que siempre encuentran un pretexto, siempre encuentran un motivo por el cual perdieron. Y en el caso de Juan Martín era muy franco, muy noble, él dejaba todo y bueno, ganaba más de lo que perdía, pero si si le tocaba perder, él se como que se quedaba tranquilo, que había vendido muy cara la derrota.

-¿Era una cabeza diferente?

+Sin lugar a dudas. Sin lugar a dudas. Una cabeza muy buena acompañada de un timing y de un juego realmente bueno. Porque la parte mental es super importante a igualdad de condiciones, ¿no Si yo juego mucho mejor que vos, mucho mejor que vos, por más fuerte que vos seas de cabeza, por más que seas mejor que yo de cabeza, te voy a ganar igual. Ahora, cuando los niveles están más parejos, si vos tenés más ganas de ganar que yo, me vas a ganar. No importa los estilos de juego, no importa. Eso en igualdad de condiciones o con un nivel no muy desparejo. Si hay  mucha diferencia en lo físico y en lo tenístico, por más que me traigas a al más fuerte de cabeza, no no va a ganar.

-Personalmente tuve la suerte de estar en muy cerca del equipo que ganó la Copa Devis del 2016, viajando a cada una de las series. Y la última pregunta es más de periodista de tenis que de presentador aquí en Partner Channel. ¿Cómo lo convenciste del Potro para que vuelva a jugar la Copa Davis?

+A ver, ¿cómo convencer a Del Potro que juegue la Copa Davis? La primera reunión que tuve con Juan Martín, él me manifestó que hacía mucho que no representaba el país. “No vale la pena traer los motivos ni quiero hacerlo, quiero ponerme bien físicamente y quiero representar a Argentina en Copa Davis“. Lo único que hice yo, que no es poca cosa, fue prometerle que él jugase o no jugase, ganara o perdiera, jugase bien o jugase mal, yo siempre lo iba a proteger. Esa fue mi promesa hacia él. Nunca tuve que convencer a Juan Martín de representar a Argentina. Él tenía el deseo de hacerlo. Una vez que se puso bien físicamente, lo hizo. Volvió frente a Italia en segunda ronda del 2016. acompañó al equipo desde la primera ronda del 2015, pero si te acordas estaba con la félula en el brazo mirando los partidos de la serie contra Serbia, en fin, no tenía la posibilidad de jugar. Pero no fue un tema de convencerlo para representar al país, sino fue más un tema de acompañamiento, de apoyo y que las condiciones fueran las propicias para que cuando él estuviese bien iba a recibir lo necesario para sentirse cómodo dentro de un equipo.

-Ha sido un gusto en Partner Channel tener a Dani. Gracias Dani. Espero que te haya sentido cómodo.

+Gracias Dani. Siempre charlando con vos. Es un gusto.