Cuando la pelota esté rodando por distintos estadios de Estados Unidos, México y Canadá, en Partner Channel tuvimos la oportunidad de hablar con un campeón mundial en 1978 como Omar Larrosa, quien disputó la final contra Holanda que Argentina ganó en el estadio Monumental de River el 25 de junio de aquel año.
“Jugar una final es inexplicable. Único. Es algo que el mismo jugador de fútbol, a pesar que me tocó jugarlo cuando tenía 30 años, con bastante experiencia en lo futbolístico, pero sin experiencia en jugar precisamente un Mundial y todo lo que eso significaba”, cuenta Larrosa ex jugador de Huracán e Independiente entre otros clubes en la Argentina.
Larrosa, de 78 años, contó que a él le tocó jugar dos partidos bien diferentes. La goleada 6 a 0 a Perú y la final.
“Porque diferentes? Cuando uno le toca entrar de entrada, como contra Perú, estaba a la par de los demás en el contacto, en el juego, estaba en el mismo ritmo, la misma dinámica. Cuando entrás desde el banco y enseguida te metes en el juego y otras veces te cuesta un poco más”, analiza recordando que en el partido ante Holanda entró a los 15 minutos del segundo tiempo por Osvaldo Ardiles. Jugó la última media hora y los 30 minutos de suplementario.
“Los nervios, la ansiedad, lo dejamos en ya lo dejamos en el vestuario. O sea, uno ya los días previos, la noche anterior va pensando qué puede pasar, qué no puede ocurrir y lo primero que que dejas es la tensión nerviosa, porque si sabes que entrás con eso incorporado seguramente no vas a jugar bien. Entonces, hay que tratar de que uno está jugando a la pelota, hay que acordarse del potrero que, en ese entonces, teníamos aún bastante”..
En Partner Channel le preguntamos a Larrosa… ¿Cómo fue el liderazgo de César Luis Menoti en ese grupo de trabajo durante el Mundial?
“Fue excelente tanto su trabajo como del resto del cuerpo técnico. La imagen de Menotti ya transmitía liderazgo. Cesar tenía ese conocimiento y sabía hablar con el plantel, con jugadores tanto en conjunto como individualmente, sabía a dónde te apuntaba, qué te quería incorporar, qué cosas te decía para que, si en algún momento veía que estabas un poco desconcertado, te metieras en el partido. La parte psicológica de Menotti era muy buena. Hablaban claro que de cinco palabras entendías diez”.
“Cuando Menotti me llamó para ingresar en la final del mundo me dijo sólo por quien entraba y que haga el trabajo que yo sabía. No hubo más. No había mucho tiempo para calentar, no se usaba como ahora que los jugadores ya están en movimiento esperando ingresar al partido antes o en el entretiempo que siguen haciendo trabajos técnicos. Por suerte me metí bastante rápidamente, pero a veces eh notaba esa que todavía no había transpirado, tenía que transpirar para cambiar el aire”.
Omar se sincera en la charla y acepta que “ganar el campeonato no lo teníamos en mente. Era, y es, muy difícil ganar un Mundial. La gente lo ve, no sé de qué manera lo ve, pero era muy difícil. La Argentina siempre tuvo muy buenos jugadores individualmente, pero con el trabajo de Menotti y el tiempo y como se fueron dando las cosas, nos dimos cuenta de que los buenos jugadores tienen que tener un armado, un conjunto. Individualmente nadie gana nada en fútbol, solo no lo puede ganar”.
Larrosa salió de las inferiores de Boca. Jugó en Argentinos Juniors. Fue a México a jugar al Tuzos de Pachuca y a Guatemala al Comunicaciones. Volvió a la Argentina para salir campeón con Huracán en 1973. Y luego se destacó en Independiente. En la parte final de su carrera tuvo pasos fugaces por Vélez y San Lorenzo.
A la hora de hablar del Mundial que se está jugando en Norteamérica, además de Argentina “a quien veo muy bien”, Larrosa pone como candidato a España. “Ya a los alemanes que luego de un bajón se están recuperando. Francia también está en ese listado”.
“El fútbol ha evolucionado desde las camisetas hasta la pelota. La tecnología es para bien. Las camisetas que nosotros usábamos que eran de pique o de hilo que cuando la transpirábamos cada vez pesaban más. Ahora se transformaron primero en las de acetato y ahora microfibras, que son más livianas todavía”.
También habló de las pelotas con las que se jugaban hace 45 años atrás…”la pinter, con la que se jugaba los torneos locales, se mojaba y le penetraba el agua porque no tenía el plastificado como le hacen ahora. Pesaban 30 kilos, je. Ya la Tango, con la que se jugó el Mundial 78, fue distinta notamos la diferencia, especialmente cuando le queríamos pegar de afuera del área o hacer un pase largo”, cuenta Larrosa.
Por último el campeón mundial del 78 habló de los técnicos de la actualidad…
“Quizás Lionel Scaloni con Pep Guardiola tienen algún parecido a la hora de pensar el juego. Me gusta. El caso del italiano Carlo Ancelotti, de gran prestigio, ahora va a dirigir a Brasil nada más y nada menos. Es todo un desafío porque no es muy parecido como piensa el fútbol él y como lo piensan los brasileños, y además al seleccionado de Brasil lo agarra en un nivel muy bajo”.
Para ver la charla completa con Omar Larrosa este es el link
